viernes, 25 de mayo de 2012
RECITAL CHOPIN MARTHA ARGERICH . SONATA Nº 3 Y POLONESA OPUS 61 PORE RITA AMODEI
Análisis musicalEstá en la tonalidad de si menor, siendo dedicada a la condesa Emilie de Perthuis. Es la más lograda y completa de las sonatas chopinianas, resultando una auténtica obra maestra. Esta sonata anuncia ya las características que Johannes Brahms utilizaría para sus tres sonatas para piano.
[editar] EstructuraEsta pieza musical consta de los siguientes movimientos:
1.Allegro maestoso. En este movimiento hay dos temas principales, pero es tal la capacidad inventiva del compositor, que otros temas enriquecen su contenido. Al igual que en la sonata anterior, se omite en la recapitulación el primer tema, centrándose en el segundo, sostenuto e molto espressivo.
2.Scherzo. Molto vivace. Este breve movimiento tiene un tema principal que revolotea sobre las teclas. La sección central o trío, en si mayor, es reposada.
3.Largo. El tema principal, en si mayor, aparece tras una solemne introducción en octava. Todo el movimiento, de gran amplitud, es una sucesión de bellezas en el más puro estilo chopiniano, tocado de un encanto soñador y poético.
4.Finale. Presto, non tanto. Rondó de gran fuerza, irrumpe con ocho compases de extrordinaria densidad que preceden al tema principal, apasionado y fogoso. Movimiento de una soberbia riqueza rítmica, melódica y armónica.
La Polonesa-Fantasía, Op. 61 n.º 7 en La bemol mayor (Polonaise-Fantaisie en francés) es una pieza para piano solo compuesta por Fryderyk Chopin y publicada en el año 1846. La Polonaise-Fantaisie está dedicada a Madame A. Veyret ("à Mme. A. Veyret").
Esta Polonesa-Fantasía tardó en ganarse el reconocimiento de los músicos y de la crítica, debido a su complejidad armónica y a su forma musical intrincada. Arthur Hedley fue uno de los primeros críticos en hablar a su favor. En 1947 escribió que la pieza "trabaja en la imaginación del oyente con un poder de sugestión solamente igualado por la Fantasía en Fa menor o por la Balada n.º 4". Sin embargo, pianistas como Arthur Rubinstein, Claudio Arrau y Vladimir Horowitz ya habían incluido la Polonesa-Fantasía en sus programas desde hacía ya varias décadas.
La obra está profundamente "en deuda" con las polonesas por su métrica, gran parte de su ritmo y por parte también de su carácter melódico, pero la fantasía es el modelo en el que se basa la forma de la pieza.[1] Entre los paralelismos con la Fantaisie en Fa menor, del Op. 49, se pueden encontrar la tonalidad principal de la pieza, La bemol mayor; la tonalidad de su parte central más lenta, Si mayor; y el motivo musical descendente de la cuarta parte. El tempo inicial es allegro maestoso, y en la sección central lenta se indica Più lento. Tiene una duración de unos trece minutos.
Actualmente, el Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin tiene un premio a la interpretación dedicado solo a esta polonesa.[cita
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